El político mexicano Jaime Rodríguez, El Bronco es el flamante gobernador de Nuevo León. Además de eso, es también la prueba viviente de que las redes sociales están cambiando la dinámica política y comunicacional en las elecciones tradicionales.

Jaime Eleodoro Rodríguez Calderón se convirtió a sus 57 años en el primer político independiente en ganar elecciones en Nuevo León, México y en el primero en hacerlo enfocando su propaganda únicamente en Internet, pues al no tener el respaldo de un partido político tampoco tenía los espacios para propaganda en medios masivos que se les asignan.

Las primeras encuestas lo ubicaban a la cola, tras la candidata del PRI y aquel del PAN, pero conforme avanzaba la campaña, El Bronco fue remontando. Pocos se imaginaron que le ganaría a la maquinaria de los dos partidos más poderosos en México, en un estado que ha sido gobernado por ambos partidos políticos y jamás por un candidato independiente.

La batalla de Rodríguez empezó con la diferencia en cantidad de spots en televisión: mientras el PAN tenía derecho a 1257 y el PRI a 978, el candidato independiente no contaba con ningún espacio de propaganda en precampaña e intercampaña. Y allí fue donde Rodríguez vio su oportunidad: las redes sociales. Su campaña en Internet había empezado ya dos años antes y una vez oficializada su candidatura, El Bronco se concentró en esos espacios. Hoy en Twitter tiene más de 125 mil seguidores y en Facebook, su fan page supera los 836 mil fanáticos.

Mientras los votantes veían en televisión las cuñas de los otros candidatos, las de El Bronco aparecían en Youtube, con un tinte más popular y apelando a elementos del imaginario cultural de los mexicanos. Aprovechó además su imagen: conocido por ser un personaje malhablado y dicharachero, utilizó eso como capital político. Le dio la vuelta a la palabra cabrón y en lugar de darle una carga negativa, la aprovechó en un jingle pegajoso y crítico contra sus adversarios.

A través de las distintas plataformas, la campaña buscó interacción permanente, haciendo preguntas sobre problemas relacionados con educación, seguridad y otros temas de interés de su electorado, para posteriormente publicar las respuestas de los seguidores. Los mexicanos en la red empezaron a sentirse tomados en cuenta y consultados, algo que antes no había sucedido; la posibilidad de dar respuestas directas y que su candidato, un político que normalmente es percibido como lejano e inalcanzable, se convirtió en un amigo virtual, al que se le puede preguntar y comentar, con la certeza de que responderá.

Sus propuestas políticas que se multiplicaban en las redes sociales, se hacían con un lenguaje coloquial – llama a sus seguidores “Raza”, término que nos recuerda al “Masa” utilizado por el populista ex presidente ecuatoriano Abdalá Bucaram – y sencillo, sin usar explicaciones técnicas complicadas o ahondar en temas más profundos, lo cual puede ser cuestionado desde un punto de vista político pero sirve como puente para acercarse a nivel comunicacional.

El Bronco supo además aprovechar la campaña sucia de sus oponentes para hacer preguntas sobre los temas que los debilitaban a ellos y fortalecer sus propios mensajes. Del tercer lugar pasó al segundo, tras la candidata del PRI, Ivonne Álvarez, que posteriormente pasó a estar tras El Bronco en las encuestas previas a las elecciones. Algo que sorprendió a todos: la enorme maquinaria de medios masivos estaba siendo derrotada por una estrategia en redes sociales.

Pronto, medios internacionales empezaron a ponerle atención a un candidato que estaba haciendo campaña en un ámbito hasta entonces desaprovechado en Nuevo León; los medios digitales también aprovecharon el fenómeno Bronco para publicar en sus espacios. Buzfeed, por ejemplo, tituló 18 razones por las que la vida de Jaime Rodríguez, El Bronco, es una película y en Youtube se puede ver la película sobre su vida, Un Bronco sin miedo, realizada por su asesor de Comunicación Política, Memo Rentería. En la última VII Cumbre de Comunicación Política, Rodríguez fue uno de los ponentes, ante miles de asesores, comunicadores y políticos, contó cómo ganó elecciones con el apoyo de los nuevos medios.

El Bronco hizo historia al convertirse en el primer político mexicano en ganar las elecciones sin un partido político que lo respalde. Puso también la lupa en una discusión que lleva unos pocos años: el poder de las redes sociales, demostrando que la discusión y el sentir político que se gesta en la virtualidad puede reflejarse en los votos./MSB

 

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